
Dejen de jugar con tubos infrarrojos individuales
Si se dedican a recocer contenedores de vidrio, sabrán bien lo que implica el proceso. Es necesario que los gradientes térmicos sean precisos; de lo contrario, habrá estrés interno y las botellas se romperán.
Muchas empresas comienzan comprando simplemente lámparas infrarrojas individuales. Al principio parece sencillo. Pero luego se dan cuenta de que reemplazar esas lámparas una por una es un verdadero infierno. Representa una pérdida enorme de tiempo para su equipo.
Por eso hemos optado por módulos de calefacción curvos. Estos llegan listos para usar. Solo hay que conectarlos y seguir trabajando.
¿Por qué la curvatura es importante?
Una lámpara individual emite calor en línea recta. Pero las botellas son redondas. Cuando se intenta calentar un objeto cilíndrico con calor en línea recta, se generan zonas frías y un calentamiento desigual. Es frustrante. Al doblar los elementos de cuarzo en forma curva, logramos que el calor alcance todo el cuerpo de la botella. Como el emisor está más cerca del producto, se obtiene un flujo de calor mucho mayor. Lo mejor es que no es necesario aumentar excesivamente la tensión eléctrica para lograr el efecto deseado.
Configuración correcta
Construimos estos módulos de acuerdo con las especificaciones de su planta. Dependiendo de lo que necesiten, podrían optar por lámparas halógenas de onda corta para un calentamiento rápido, o de onda media si necesitan que el calor penetre más profundamente en el vidrio. La potencia debe ser compatible con la velocidad de su transportador.
Un consejo sobre la potencia: las lámparas de alta potencia proporcionan la densidad de calor necesaria, pero consumirán mucha energía. Asegúrese de que su sistema eléctrico pueda manejar la corriente total del módulo. No basta con calcular solo para una lámpara; hay que considerar todo el módulo.
Ahorro de tiempo en el lugar de trabajo
La verdadera ventaja aquí es el ahorro de tiempo. Con módulos listos para usar, sus técnicos ya no tendrán que pasar horas alineando manualmente las lámparas o armando soportes personalizados. Nosotros nos encargamos de doblar los elementos, aislarlos y conectarlos antes de que lleguen a su planta.
Pero hay un detalle importante: estos módulos son personalizados. Una vez que salen de nuestra fábrica, no se pueden modificar fácilmente. Si cambian la forma de las botellas después de seis meses, no podrán simplemente adaptar los módulos curvos como se haría con una lámpara normal. Tienen que planificar todo desde el principio. Pero una vez que estén listos, podrán concentrarse en acelerar sus procesos productivos.