
Deje de adivinar por qué su vidrio se deforma
¿Alguna vez se ha preguntado por qué el primer lote de vidrio templado parece perfecto, pero en el tercer lote todo se deforma o se rompe durante el proceso de enfriamiento?
Por lo general, la causa es una sola: los gradientes térmicos.
Si las lámparas de calentamiento tienen incluso una diferencia del 5% en su capacidad de generación de calor, eso crea tensiones internas en el vidrio. En realidad, no estamos solo calentando el vidrio; sino que también estamos generando fuerzas que causan deformaciones. Lo resolvemos ajustando los parámetros de potencia y de emisión espectral de nuestros emisores infrarrojos.
El problema con el calor “estándar”
El proceso de recocido del vidrio depende mucho de la temperatura adecuada. Pero con las lámparas IR estándar, se crean puntos calientes donde el filamento es demasiado denso.
Puede parecer algo menor, pero esos puntos causan una expansión localizada. Es como intentar secar una camisa con un arma de calor: algunas partes se queman mientras otras permanecen húmedas.
Nosotros utilizamos tubos de cuarzo de alta calidad, con filamentos enrollados con precisión. Esto permite que el flujo de calor sea constante. Sin picos ni caídas, solo un flujo uniforme de calor en toda la lámpara.
Piense en las matemáticas: si una lámpara genera el 110% de su potencia, mientras que la lámpara contigua solo genera el 90%, el vidrio nunca alcanzará un estado de equilibrio. Por eso insistimos tanto en mantener tolerancias muy precisas en la potencia de las lámparas. Tiene sentido.
Proteja su equipo (y su cordura)
Cuando las lámparas están bien ajustadas, sus controladores PID pueden funcionar como están diseñados. No tienen que esforzarse demasiado para compensar las deficiencias de una lámpara. Si se excede en esa compensación, se crea un ciclo vicioso: algunas lámparas se dañan, lo que hace que la carga recaiga en las demás. De repente, todo el sistema de calentamiento deja de funcionar. Es un problema innecesario.
Un consejo rápido: no basta con colocar estas lámparas en cualquier lugar y esperar resultados positivos.
Verifique sus reflectores. Si están sucios o torcidos, bloquearán la radiación. Una lámpara de alta precisión no sirve de nada si hay una capa de suciedad que bloquea el 20% del calor que debería emitir.
Qué significa esto en la práctica
Al final, todo se reduce a la tasa de desperdicio. Es genial poder dejar de adivinar por qué en el turno de la tarde hay más deformaciones que en el turno de la mañana. Ahora se puede tener un perfil térmico predecible.
El proceso de control de calidad se vuelve mucho más sencillo, ya que el vidrio sale del horno con la misma distribución de tensiones cada vez. Menos desperdicio, menos estrés y mucha más previsibilidad.